Un adulto que llegó a la vejez sin ahorro para su retiro

Pedro García a sus 65 años aún realiza trabajos que implican mucha fuerza física a pesar de su edad. El salario que obtiene de ser jornalero en un empaque de arándanos no le permite darse una vida plena y que cubra todos sus problemas de salud junto con los de su esposa. Él mira cómo habitantes vecinos viven felizmente sin trabajar y recibiendo un ingreso constante. Es por ello que cada día cuando va en el camión del personal a las 5 de la mañana se pregunta, ¿cuándo será el día que se podrá retirar?

Después de un tiempo tuvo la oportunidad de preguntarle a Ramón Osuna, su vecino, cómo le hizo para vivir de su pensión hoy en día. Él le respondió debido al ahorro para el retiro que estuvo construyendo desde que inició como maestro de primaria. Para Ramón fue fácil ya que al trabajar de manera formal se le aperturó esta línea de ahorro con el banco que recibe su nómina. Por lo tanto, Pedro se puso pensativo porque para él ya paso el tiempo para haber hecho ese guardado financiero. Sin embargo, Osuna le dijo que lo iba apoyar con su ejecutivo de confianza.


Ahora se le vienen más preguntas: ¿Nunca iré a dejar de trabajar para vivir? ¿Qué pasará cuando ya mi cuerpo no me dé lo suficiente para poder ir a las siembras? ¿Qué puedo hacer para solucionar esta situación?

Llega el día donde se reúnen los 3, Pedro, Ramón y David, el ejecutivo del banco. Después de una larga charla, pudieron concluir que tristemente el tiempo no se puede regresar y ya no hay manera de juntar un fondo para el retiro debido a la informalidad de su trabajo y la situación financiera. Sin embargo, el banquero les comentó que a pesar de ser algo alarmante, 1 de cada 5 mexicanos adultos mayores están en pobreza por esta situación, y ahora con la situación del gobierno se busca apoyar esta problemática. Además, les sugirió hacer un plan de rescate, vender algunas cosas que no ocupe o pedir ayuda con su familia e iniciar con herramientas financieras que le otorguen un valor agregado.


Aunque triste el señor Pedro por haber enfrentado tal verdad, se da cuenta que aún hay una luz que puede apoyarlo a no sufrir en esta etapa que está viviendo.

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